La punción seca casi siempre la vamos a utilizar sobre el músculo, aunque también puede utilizarse en ligamentos y cicatrices.
Es la introducción de una aguja en el músculo, concretamente en la zona de más tensión del músculo (zona que se suele llamar contractura). En esta zona contracturada lo que vamos a encontrar son fibras musculares hiperactivas, debido a que se encuentran fatigadas por sobrecarga.
Las fibras musculares reciben un trabajo excesivo, el músculo se fatiga y se mantiene en contracción, esta zona hiperactiva pierde capacidad de relajación aunque estemos en reposo.
Al introducir la aguja y estimular la zona sobrecargada, vamos a provocar un efecto mecánico que nos va a ayudar a que el músculo se relaje.
Es una técnica molesta en el momento de la punción y los días posteriores, pero si hay tolerancia a las agujas merece la pena realizarla.
La técnica se va a acompañar de otras técnicas, generalmente masaje del músculo contracturado.
La punción seca es una técnica de fisioterapia invasiva para tratar puntos gatillo miofasciales. La usamos como complemento del ejercicio, cuando el dolor muscular limita tu avance.
Localizamos los puntos gatillo relacionados con tu dolor mediante la exploración y, en zonas profundas o delicadas, con ecografía.
Usamos una aguja fina, sin medicación. Puede provocar pequeñas contracciones locales y unas agujetas de uno o dos días.
Antes de empezar te explicamos sus riesgos y firmas el consentimiento informado.
La punción ayuda a bajar el dolor para que puedas hacer el ejercicio, que es la base del tratamiento.
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