La neuromodulación es una técnica utilizada para restaurar el sistema nervioso, en este caso trabajamos sobre la baja o alta excitabilidad neuronal. Puede ser invasiva o no, es decir, con o sin agujas, a veces vamos a usar agujas para llevarla a cabo, cuando los tejidos que queremos llegar están profundos (en este caso vamos a usar el ecógrafo para hacerlo con más precisión y seguridad). En otras ocasiones, debido a que los nervios a tratar se encuentran más superficiales, podremos hacer la estimulación sin necesidad de pinchar.
Con la neuromodulación casi siempre vamos a buscar disminuir el dolor, ya que cuando hay dolor nuestro sistema nervioso va a bloquear comunicaciones neuronales que fomentan el movimiento. Disminuyendo la excitabilidad a nivel neuronal y bajando la sensación de dolor, quitamos esa alarma que recibe nuestro sistema nervioso mejorando así movilidad y funcionalidad.
Esta técnica la vamos a usar junta a otras técnicas según la patología a tratar, a veces se combinará con masaje, electrolísis, ejercicio, etc.
La neuromodulación percutánea aplica una corriente eléctrica de baja intensidad cerca de un nervio periférico. La usamos para ayudar a controlar el dolor y facilitar el ejercicio, no como tratamiento aislado.
Identificamos el nervio periférico relacionado con tu dolor mediante la exploración y la ecografía.
Colocamos una aguja fina cerca del nervio guiándonos con ecografía y aplicamos la corriente. Notarás hormigueo o pequeñas contracciones.
Antes de empezar te explicamos sus riesgos y firmas el consentimiento informado.
El objetivo es bajar el dolor para que puedas avanzar con el ejercicio, que sigue siendo la base del tratamiento.
Más de 270 pacientes han valorado nuestra atención en Google.