Livalia

Roturas musculares

¿En qué consisten?

Es muy común sobre todo en la práctica deportiva notar “una pedrada o tirón”, en ese momento se ve mermada la capacidad funcional del músculo y el paciente siente que algo no va bien.

Normalmente se generan muchas dudas en el momento, ¿será un tirón? ¿distensión? ¿desgarro? ¿rotura? son muchas las palabras que pasan por nuestra cabeza e incluso nos comentan personas cercanas.

Nosotros siempre recomendamos salir de dudas y visitar a un fisioterapeuta. No todas las roturas musculares duelen y si no hay dolor podemos pensar que estamos bien, pero no. El problema de no sentir dolor es seguir realizando actividades con riesgo de que la lesión vaya a más.

En clínica livalia realizamos una valoración para conocer la gravedad de la lesión y pautar un plan de tratamiento. Hay que elegir la técnica y el ejercicio adecuado, ya que para cada fase, músculo y grado de la lesión el protocolo a seguir va a ser muy diferente.

Todo lo que intentamos hacer en una rotura muscular, más allá del tratamiento es saber a qué nos enfrentamos para empezar a remar en la dirección correcta desde el primer minuto, acortando el período de recuperación y dando al paciente confianza y un entorno seguro en su rehabilitación.

Tratamiento de una rotura muscular

No queremos terminar este apartado sin que sepáis que es tan importante el trabajo en camilla con masaje, punción seca, electrolísis, neuromodulación, etc. como el trabajo de recuperación con ejercicio. La combinación de ambas es la base de una buena readaptación de la estructura lesionada.

Nuestro protocolo

¿Cómo tratamos una rotura muscular en Livalia?

Las guías actuales coinciden en que la recuperación de una lesión muscular es activa: proteger los primeros días, empezar a cargar el músculo pronto y de forma progresiva, y volver al deporte cuando se cumplen criterios objetivos, no solo cuando pasa el tiempo.

01

Valoración clínica y ecográfica

  • Cómo ocurrió: el gesto, la sensación de «pedrada» y si pudiste seguir.
  • Exploración: dolor al palpar, al estirar y al contraer el músculo, con la fuerza y la movilidad comparadas con el otro lado.
  • Ecografía: localización (vientre muscular o unión miotendinosa), extensión y evolución de la cicatriz.

La ecografía es una valoración fisioterapéutica, no un diagnóstico médico. Si sospechamos afectación del tendón o una lesión que deba estudiar un médico, te derivamos.

02

Plan por fases

  • Primeros días: proteger sin inmovilizar, controlar el dolor y empezar a cargar dentro de lo tolerable.
  • Fase de carga: fuerza progresiva, de isométricos a excéntricos y ejercicios en posición de alargamiento.
  • Fase de rendimiento: carrera progresiva, velocidad, cambios de dirección y gestos de tu deporte.
03

Vuelta al deporte por criterios

Sin dolor en las pruebas, con fuerza similar a la del otro lado y con carrera a máxima velocidad y gestos específicos sin molestias.

El tiempo depende de la localización y la extensión de la lesión: de pocas semanas a varios meses.

¿Qué puede incluir tu plan?

Ejercicio progresivo · siempre

Isométricos, excéntricos y ejercicios en alargamiento, como el nórdico de isquios.

Carrera y readaptación

Progresión de carrera, sprint y gestos de tu deporte.

Control del dolor

Terapia manual, punción seca o neuromodulación cuando el dolor limita el avance, siempre junto al ejercicio.

Prevención de nuevas lesiones

Mantener los ejercicios de fuerza cuando vuelves a entrenar.

Qué dice la evidencia

  • Empezar la rehabilitación a los 2 días de la lesión, en lugar de a los 9, acortó unas tres semanas la recuperación hasta volver al deporte sin dolor (Bayer et al., N Engl J Med, 2017).
  • En lesiones de isquios, los ejercicios en alargamiento (protocolo L de Askling) redujeron el tiempo de vuelta al deporte frente a los ejercicios convencionales (Askling et al., Br J Sports Med, 2013).
  • Introducir los ejercicios en alargamiento desde el primer día es seguro, aunque no acortó más la vuelta (Vermeulen et al., Br J Sports Med, 2022).
  • Los programas de prevención que incluyen el ejercicio nórdico se asociaron a aproximadamente la mitad de lesiones de isquios (van Dyk et al., Br J Sports Med, 2019); un reanálisis posterior matiza la magnitud de este efecto.

Lo que nos diferencia

¿Qué te ofrecemos en Livalia?

Icono: trato humano

Trato humano y cercano

Icono: equipo multidisciplinar

Equipo multidisciplinar

Icono: cuidamos siempre de ti

Cuidamos siempre de ti

Icono: espacios dedicados al movimiento

Espacios dedicados al movimiento

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