La infancia es la etapa de la vida donde los cambios tienen lugar más rápidamente. Nuestro organismo está expuesto a la sucesión de las distintas etapas evolutivas de nuestro desarrollo. Nuestro servicio de psicología infantil en Sevilla se centra en abordar los posibles obstáculos que puedan ocurrir en estas etapas, con el fin de eliminar el desasosiego y sufrimiento del niño y/o de la familia.
Se suele pensar que los niños, solamente por el hecho de ser pequeños, no tienen preocupaciones y, por tanto, son felices, pero no siempre es así. Tienen preocupaciones, viven momentos difíciles y sufren de estados de ánimo depresivos que les impiden tener una buena calidad de vida.
No obstante, la depresión infantil tiene una sintomatología un tanto diferente a la que manifiestan los adultos y adolescentes. Así, los síntomas más comunes son:
Hay que tener en cuenta que es propio de la infancia los cambios en el estado de ánimo muy rápidos; de forma que les vemos tristes e irritables y jugando felices inmediatamente después. Estas oscilaciones no invalidan el diagnóstico de una posible depresión durante la infancia.
Otro de los grandes problemas psicológicos más comunes en la infancia son las dificultades en el aprendizaje. A pesar de que muchos niños pasan por la etapa escolar sin muchos sobresaltos, no es la realidad de algunos niños que necesitan un aprendizaje diferente o un mayor tiempo de estudio.Para aquellos alumnos que la enseñanza tradicional les genera dificultades o que, tienen necesidades distintas la etapa escolar puede resultar compleja y generadora de mucho sufrimiento. De hecho, algunos de los casos más complicados pueden acabar en fracaso escolar.
A pesar de que los problemas de ansiedad se asocian principalmente a adultos, tanto los niños como los adolescentes pueden tener problemas de este tipo. Los problemas de ansiedad en la infancia, al igual que en el caso de los adultos, son muy variados y pueden ir desde fobias a situaciones concretas, ansiedad por separación, ansiedad ante las tareas escolares, trastorno obsesivo-compulsivo o TOC, etc. En este tipo de problemas, lo importante es saber detectarlos y poder darle la ayuda que necesitan.
Las relaciones sociales es un área muy importante en la vida de las personas desde la infancia y durante toda nuestra vida. La forma en la que nos relacionamos en la infancia y las experiencias que tenemos en estas interacciones nos ayudan a desarrollar habilidades y comportamientos que nos afectarán positivamente o negativamente en la edad adulta. Algunos niños, por su personalidad y temperamento tienen unas mayores dificultades para el trato con sus iguales y pueden desarrollar problemas en las relaciones sociales si no consiguen aprender las habilidades necesarias. Estos problemas pueden ir desde problemas para hacer amigos, agresividad, timidez excesiva, etc.
Por último, otro de los problemas psicológicos más comunes en la infancia son los problemas de autoestima o autoestima baja. La autoestima se empieza a desarrollar en esta etapa, pero a pesar de ello también podemos encontrarnos con problemas en este área tan importante para un bienestar psicológico y emocional. Los problemas de autoestima en los niños afectan de forma integral a su vida pudiendo generar dificultades en las tareas escolares, en la relación con otras personas, en la forma que enfrentan los retos, etc.
Las rabietas infantiles resultan muy desagradables tanto para los padres como para el niño. Se caracterizan por ser una respuesta de ira (junto con llanto, gritos, tirarse al suelo…) debido a la frustración al no poder conseguir lo que quiere. Aparecen en torno a los 16 meses de edad y perduran en niveles altos de intensidad hasta los 4 años (aunque esto dependerá de cada niño).
Las rabietas son una fase normal en el desarrollo madurativo de un niño. A esta edad, comienzan a generar cierta autonomía e independencia, y comienzan a conformar su identidad, por lo que necesitan conocer dónde están los límites y las normas. Además, en ese momento vital, aún no cuentan con los recursos necesarios para reconocer y expresar sus emociones de manera adecuada.
No obstante, existen casos en los que la intensidad o frecuencia de los episodios es tan intensa que los padres necesitan herramientas para saber gestionar ese tipo de situaciones. Del mismo modo, en mucha ocasiones estos comportamientos están provocados por otro tipo de dificultad que esté viviendo el niño/a, por lo que habría que analizarlo y brindarle la ayuda necesaria.
El acoso escolar o bullying es la exposición que sufre un niño a daños físicos y psicológicos de forma intencionada y reiterada por parte de otro, o de un grupo de ellos, cuando acude al colegio. El acosador aprovecha un desequilibrio de poder que existe entre él y su víctima para conseguir un beneficio (material o no), mientras que el acosado se siente indefenso y puede desarrollar una serie de trastornos psicológicos que afectan directamente a su salud o incluso, en situaciones extremas, conductas autodestructivas.
Los síntomas más comunes son:
La muerte sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad, especialmente a la hora de hablar de ella a los niños. La pérdida de un familiar o un amigo del menor supone una situación compleja que requiere de una gestión emocional adecuada para que no se agrave y/o prolongue en el tiempo. El duelo infantil pasa por una serie de etapas con una características definitorias similares a las de los adultos, pero con síntomas de mayor intensidad.
El fallecimiento de un abuelo, la madre, un animal…o incluso la mudanza a otro lugar de residencia, suponen un proceso de duelo para el que un niño no siempre está preparado.
En todo el proceso de crecimiento de los hijos e hijas, las familias atraviesan por muchas fases y etapas a veces duras y confusas. Al mismo tiempo que los niños crecen, la familia puede sufrir cambios.
Rupturas sentimentales, nuevos hijos, traslados de domicilio, cambios de colegio, muerte de algún miembro, etc.
Con todo, es habitual que muchas familias se sientan perdidas y angustiadas en algún momento. Las preocupaciones más habituales son la inseguridad de si lo están haciendo bien para el futuro bienestar de sus hijos y hijas, si lo están haciendo de la mejor manera en las diferentes situaciones y en otras ocasiones las familias buscan apoyo en casos donde la situación les desborda.
En Clínica Livalia ofrecemos asesoramiento y apoyo a familias en momentos complicados del
crecimiento de sus hijos e hijas.